Comunicación en obra y cronograma fino
Reuniones cortas, diarias, con planos marcados y un tablero visible alinean a todos. Las decisiones pequeñas, como la altura exacta de un sensor en zócalo, impactan la percepción final. Un cronograma con dependencias explícitas impide pisarse entre oficios. Aplicaciones sencillas para incidencias, con fotos y etiquetas, aceleran respuestas. Y cuando aparece el imprevisto, un protocolo de consulta rápida al equipo patrimonial garantiza soluciones respetuosas que no comprometen la integridad histórica ni la seguridad.